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Carlos y Quique ponen fin a su brillante etapa en Noia

Portero y cierre dijeron adiós oficialmente al club de sus vidas en una emocionante rueda de prensa.


De izquierda a derecha: Quique, Javier Barreiro, Severino Barreiro y Carlos en el acto

En la tarde de este miércoles el Noia Portus Apostoli ha dicho adiós a algo más que dos jugadores. Rodeados por gran parte de la directiva, cuerpo técnico y algunos aficionados del club, Carlos y Quique han puesto punto y final a su estancia en el equipo blanco diez años después de su llegada en un emotivo acto en el Agustín Mourís.

A parte de dos grandes jugadores, desde el club los consideramos dos grandes personas y dos amigos”, comenzaba diciendo un emocionado Javi Barreiro, director deportivo de la entidad, sobre ambos, piezas clave en el avance del club que abandonan el club porque “su vida personal es incompatible con el Noia Portus Apostoli y lo que va a ser la próxima temporada”, además de porque “el deporte son ciclos, momentos, y estos ciclos se acaban”.

El primero de los protagonistas en asumir palabra fue Quique, que destacó que “más que los títulos como las tres ligas de Segunda División B o el ascenso a Segunda División, lo más importante que me puedo llevar de aquí son las palabras de agradecimiento” de un club que el propio Quique admite como “algo que pertenece a nosotros” después de “tantos momentos y tantas experiencias, con toda la gente con la que estuvimos durante estas diez temporadas”, destacando por encima de todos a Moncho Vázquez y Ricardo Romero, el cuerpo técnico que les dio la oportunidad cuando ellos jugaban “en un club de amigos” de llegar a Noia, una entidad en ese momento, como afirmó Quique, “con grandes expectaciones como llegar a la LNFS”, una proeza de la que se siente “agradecido de hacernos partícipes de todo esto que está viviendo el pueblo hoy en día, es muy bonito ver a toda la gente enganchada con el equipo y es algo que nunca olvidaremos”.

Después de subrayar las palabras anteriores, Carlos Cabo destacó las “cosas muy bonitas que me llevo” y afirmó que tanto él como Quique deberían sentirse “orgullosos de nosotros mismos, porque peleamos y luchamos día tras día” para alcanzar algo que el portero admitió que “nunca pensé que podría acabar llegando a la LNFS”. Cota alcanzada no sin esfuerzo, sin “momentos muy complicados, de irnos muy fastidiados para casa, de seguir peleando con la directiva por intentar jugar en Segunda División, que al final se consiguió”. A continuación, el guardameta quiso destacar el trabajo, el silencioso y el no tan silencioso, de todos las personas que forman el club, acabando por Marisa, a quien definió como alguien imprescindible y “la madre de todos los jugadores” animar a los chavales de las categorías inferiores a “que sigan peleando por los objetivos que se propongan en el fútbol sala, que nunca desistan, que algún día puede llegar su oportunidad como llegó la mía y la de Quique, a base de ilusión y trabajo fuerte para poder alcanzar lo más alto del fútbol sala”. Por último, Carlos quiso mostrar sus agradecimientos a la afición noiesa, a la que definió como “estupenda” y “que siempre ha estado ayudándonos y apoyándonos, y eso es algo que me llevaré en el corazón para siempre”.

El presidente del club, Severino Barreiro, prosiguió el acto para declarar, entre lágrimas, sus agradecimientos a ambos jugadores por estos diez años en el club que tendrán un broche final el próximo mes de agosto en el II Trofeo Portus Apostoli, en el que recibirán un homenaje y se despedirán de la que para siempre será su afición. Para finalizar el acto, Javier Barreiro dejó claro que “el Noia Fútbol Sala era antes, es ahora y será después, son ciclos y etapas. Hoy se acaba una pero vendrán muchas más. Lo más importante es que el club siga adelante y perdure en el tiempo”.

Ninguno de los éxitos, los fracasos, los buenos y los malos momentos que ha atravesado el Noia Portus Apostoli se entiende sin la presencia de Carlos Cabo y Quique Caneda. Sin temor a la duda, se puede decir que hoy se han despedido dos leyendas con las que el club estará eternamente agradecido por todos sus servicios prestados durante esta década.