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El Noia Portus Apostoli recluta a Pablo Salado

Procedente de Italia, el ala es el octavo fichaje estival del cuadro noiés.

Pablo Salado en un partido con su anterior club

Noia Portus Apostoli y el jugador Pablo Salado Barroso (Jerez, 6-5-1994) unen sus caminos para la próxima temporada 2019-2020. El jerezano, de 25 años, cuenta con amplia experiencia tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.


Formado en la cantera del Jerez 93, en la 13-14 puso rumbo al Palma Futsal, por aquel entonces conocido como Hospital de Llevant Manacor, debutando así en Primera División. Las tres siguientes temporadas las pasó en el otro archipiélago insular español, más concretamente en el Gran Canaria FS en calidad de cedido por los baleares. En la 17-18 abandonó el fútbol sala español para firmar con el Imola Castello F5 de la Serie A italiana, con el que marcó cinco goles, y el pasado curso militó en el Carrè Chiuppano, equipo del Grupo A la Serie A2 -la segunda división transalpina- de la provincia de Vicenza, convirtiendo quince dianas.


Pablo Salado afronta esta nueva etapa de su carrera “con mucha ilusión”, en especial “por volver a jugar en España y en un equipo como este”, al que ya conocía. “Siempre intento seguir la competición y el final de la pasada temporada de este club llamo mi atención”, afirma Pablo, que además confiesa que “el hecho de que Marlon entrene al equipo me hizo fijarme más aún en la trayectoria y ha sido el punto de apoyo más firme para tomar la decisión de jugar en Noia”.


Aunque, como él mismo dice, no le gusta autodefinirse, piensa que “si tuviera que decir algo que me caracteriza sería el trato de balón. Me gusta ser quien lleve el tiempo de juego y hacer jugar al equipo, y poseo un buen golpeo de pelota”. A eso se le une la experiencia que ya acumula a sus 25 años, como demuestra diciendo que “me gusta tomar la responsabilidad en momentos difíciles y de más tensión. Pienso que no hay nada que te haga más crecer como jugador que la responsabilidad”, demostrando una madurez que alcanzó en Italia, tanto como jugador, “probar una liga diferente te hace aprender mucho. Los tiempo de juego son muy diferentes a los acostumbrados en España y eso te hace crecer. Cada partido es un mundo y hay que estar siempre preparado”, como personalmente, “creo que todo cambio te hace madurar y aprender. Conocer otras formas de vida y otros lugares siempre te hace mejorar”.


Noia será otro lugar para mejorar y aprender, algo a lo que le ayudará su nueva afición, a la que envía el muy ambicioso mensaje de “vengo a dar lo mejor de mí y no me conformaré con mantener la categoría, por ello, como mínimo, jugar PlayOff sería a lo menos que deberíamos optar. Tanto el club como la afición se merecen disfrutar de la máxima categoría y estoy seguro que lucharemos por ello. Con seguridad será una temporada apasionante”.


¡Bienvenido a tu nueva casa, Pablo!