CRÓNICA 1/4 DE FINAL COPA DEL REY FS (NPA 4–4 VAV, pen. 4-5) | Un dolor enorme, un orgullo gigantesco
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El sueño de la Final Four de la Copa del Rey FS se desvaneció en una noche mágica en el Mourís. Solo los penaltis pudieron tumbar la épica actuación del Noia Portus Apostoli FS, que se dedicó a remar a contracorriente durante todo el partido y terminó muriendo en la orilla de sus remontadas, pero más orgulloso que nunca.
Los primeros minutos fueron los típicos de una eliminatoria copera de estas alturas, con el riesgo justo y mucho respeto. Viña Albali Valdepeñas, por jugar lejos de casa, en un feudo noiés totalmente entregado; los locales, por tratarse de su primer partido en más de un mes.
Poco a poco, el Portus Apostoli fue ganando metros y presencia en pista contraria. Douglas tuvo la primera clara, con su disparo yéndose muy cerca del palo. Pudo tener una más peligrosa David Pazos, pero los colegiados lo pararon señalando una inexplicable falta en ataque. Y, en una de las tentativas noiesas por inaugurar el electrónico, se sucedió la primera acción clave del encuentro. Peixe falló un pase y João Silveira aprovechó la incorporación ofensiva del meta para lograr en el 14’ el 0-1 a puerta vacía.

Altamirano y Churrasco gozaron de dos llegadas importantes para restaurar el empate a continuación. El Noia buscaba inmediatamente el 1-1, aunque lo que acabó llegando fue la segunda traba en el camino. Corría el minuto 17 cuando los árbitros indicaron el punto de penalti por un supuesto derribo de Diego a Carrasco en el área. Torres no falló desde los seis metros y otorgó a los valdepeñeros una ventaja de dos goles.
Absolutamente espectacular
El segundo tiempo fue un monólogo constante noiés. Salvo dos o tres acciones en transición de los vinateros sin éxito -entre ellas un palo de Nicolás y una gran intervención de Schütt-, el equipo de David Palmas amasó y amasó balón y ocasiones en busca de la remontada, ante un Viña Albali Valdepeñas que se dedicó a aguantar el chaparrón confiando en su fiabilidad defensiva.
Eran una tras otra de los blancos, negados por la resistencia rival o su propia falta de acierto. Hasta que, en el minuto 35, Peixe acertó con un disparo lejano para superar a Borja Puerta y colocar el 1-2. El éxtasis de la grada continuó con el ingreso de Thierry como portero-jugador. Sin embargo, un error en la circulación propició el 1-3 de Álex Naranjo que, a dos minutos del final, dejaba la eliminatoria prácticamente vista para sentencia.

O eso es lo que pensaríamos en cualquier otro lugar. Porque en el Mourís pasan cosas extraordinarias. Así lo ha demostrado esta temporada. Los noieses pusieron todo corazón y calidad, la que hay que tener para hilvanar una jugada de órdago al primer toque que embocó el portero-jugador Thierry a la red con 1’50’’ restando en el crono. Tiempo más que de sobra para creer, para seguir dejándolo todo. Y, repitiendo la lección, a 37’’ del final Biel hizo estallar a toda una Vila, alojando la esférica en la escuadra para llevar la eliminatoria a la prórroga.
Más locura en el extra y la sentencia en los penaltis
Dos partes de tres minutos cada una por delante, en la que los manchegos se volvieron a adelantar bordando el fin de la primera. De nuevo, un error noiés penalizado por los visitantes, en este caso Carrasco. De nada sirvieron las protestas locales, que reclamaron que el balón había rebasado previamente la estructura superior del techo, que siempre ha supuesto la señalización de saque de banda.
Otra vez a remar contra viento y marea. Ya casi es costumbre. De nuevo a creer hasta el final. No es un mantra, es una realidad. Sin perder la paciencia, olvidando el cansancio físico y mental, teniendo todo muy claro, los blancos combinaron a la perfección un lance más de cinco. Y a 8 segundos de la conclusión del extra, la locura. El 4-4. Sí, lo habían hecho otra vez. Con la camiseta de Biel volaron todas las cabezas de un Mourís que se convirtió en manicomio deportivo por su equipo.

La tanda de penaltis, destino final. El capitán Pazos puso por delante a los suyos con el último gramo de fuerza. Empató Boyis a continuación para los vinateros un resultado que ya nunca volvería a sonreír a los locales. Adivinó Borja Puerta las intenciones de Thierry en el tercer lanzamiento y, a pesar de que los noieses no fallaron más y que Schütt y Peixe estuvieron cerca de repeler alguno, los valdepeñeros sellaron con el tanto de João Silveira el pase por 4-5 en las penas máximas.
Precisamente, pena puede definir el sentimiento del Agustín Mourís tras la última ejecución desde los seis metros. La gran ilusión de la Final Four se había escapado. Pero por encima de ello sobresalen el orgullo por un equipo que representa totalmente este escudo y la satisfacción de haber luchado por completo hasta el final. La proeza se rozó, pero esta historia sigue.
Próximo partido
Los blancos recibirán a ElPozo Murcia Costa Cálida FS este sábado 21 a partir de las 13:00h, por la 19ª jornada de Primera División FS.
Ficha técnica
Noia Portus Apostoli FS: Peixe (p), Churrasco, Thierry, Altamirano e Ismael. También jugaron Schütt (p), Gui Lima, Montero, Macedo, Diego, Biel, Douglas, David Pazos (c) y Rubi.
Viña Albali Valdepeñas: Borja Puerta (p), Boyis (c), Alex Fonseca, Torres y Carrasco. También jugaron Pato (p), José Mario, Nicolás, Álex Naranjo, João Silveira y Ribeiro.
Goles: 0-1 João Silveira (14’), 0-2 Torres, de penalti (17’), 1-2 Peixe (35’), 1-3 Álex Naranjo (38’), 2-3 Thierry (39’), 3-3 Biel (40’), 3-4 Carrasco (43’), 4-4 Biel (46’).
Tanda de penaltis: David Pazos, gol (1-0), Boyis, gol (1-1); Thierry, para Borja Puerta (1-1); Carrasco, gol (1-2); Altamirano, gol (2-2); Torres, gol (2-3); Ismael, gol (3-3); Álex Naranjo, gol (3-4); Biel, gol (4-4); João Silveira, gol (4-5).
Los árbitros Alberto Sarabia Eguiluz, del comité andaluz, y Antonio Pablo Navarro Rodríguez-Villán, del comité catalán, amonestaron con tarjeta amarilla en los noieses a Macedo (32’), Peixe (43’) y Biel (46’). En los vinateros, amarilla a Torres (28’).
Incidencias: partido correspondiente a la eliminatoria a partido único de cuartos de final de la Copa de S. M. El Rey FS, disputado en el Municipal Agustín Mourís de Noia ante unos 750 espectadores. En el palco estuvo presente el considerado uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol sala, Ricardinho.












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